Tuesday, September 23, 2008


Nota informativa


Madrid, 18 de septiembre de 2008


El Espíritu Santo habite siempre en nosotros, nos dé a conocer su querer y éste perfectamente cumplir, a través de su Inmaculada Esposa.Humildemente deseamos acercarles los últimos acontecimientos ocurridos en relación con nuestra Asociación Privada de Fieles Unión Lumen Dei. Como ustedes ya conoce, ante el nombramiento por parte de la Congregación IVC-SVA de un Comisario Pontificio para la Unión Lumen Dei, nos vimos obligados, en conciencia, a presentar un recurso al Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica. Como ya sabíamos que en el ámbito contencioso administrativo un recurso jerárquico “no suspende ex iure la ejecución del acto administrativo impugnado”, juzgamos en el Señor solicitar los efectos suspensivos de ese decreto, por los graves perjuicios que veíamos se seguirían de su ejecución.Lumen Dei ha nacido en la Iglesia y para la Iglesia y nuestro primer anhelo siempre ha sido –y lo sigue siendo- obedecer a las autoridades legítimas que, cada una en el ámbito de su competencia, nos manifiestan la Voluntad de Dios. Si en su día tomamos esta determinación fue porque advertimos que el decreto lesiona los derechos de toda una Asociación, es contrario tanto al Código de Derecho Canónico, como a nuestras Constituciones, y de su ejecución se seguirían daños ciertos, graves e irreparables. Esto lo decimos con inmenso dolor y sin deseo de acusar a nadie. Si a priori nuestro ánimo es obedecer a todo mandato legítimo, a posteriori constatamos que en concreto el cumplimiento de este decreto conllevaría la destrucción de la Asociación. No se trata de una apreciación particular o de unos pocos: el 97% de los miembros así lo hemos visto delante del Señor. No se trata de obstinación, sino de defender nuestros derechos, y lo hacemos acudiendo a las instancias que la misma Santa Madre Iglesia nos ofrece.Ha llegado a nuestro conocimiento que la Signatura Apostólica ha negado la concesión de efectos suspensivos. Sabemos que las decisiones sobre la suspensión no están sometidas a recurso de apelación, pero que siempre pueden volver a proponerse, sobre todo si existen hechos nuevos y graves.En nuestro caso, creemos en el Señor, con una conciencia clara y cierta y sólo buscando la mayor gloria de Dios y el bien de las almas que Dios nos ha encomendado, que persisten esas causas graves, más aún, que se han agudizado, por las que no podemos poner en práctica el nombramiento de Comisario. Queremos insistir en que no aceptar el decreto no es rebeldía; no ganaríamos nada con ello. Pero ¿podemos obedecer lo que, en conciencia y delante de Dios, vemos que es una injusticia y que está causando serios perjuicios a terceras personas? No podemos, aunque eso suponga para nosotros persecuciones, malentendidos y mucho dolor. La obediencia la entendemos como un acto racional y moral, se obedece lo que moralmente es recto, bueno.Sólo con el fin de iluminar a todos ustedes sobre nuestra postura, nos permitimos acercarles una enumeración sucinta de las principales razones que nos movían a obrar así:1. Apoyados en el Derecho y en la opinión de especialistas rectos en la materia, entendemos que el nombramiento de Mons. Fernando Sebastián como Comisario adolece del vicio de nulidad insanable, al fundarse en una norma del Derecho que no es aplicable a una Asociación privada de fieles.2. Se da como razón de esta intervención en la Asociación, la falta de unión de los Miembros y crisis interna. Motivo que cualquier observador objetivo puede constatar que no responde a la realidad. Son los mismos calumniadores (menos de un 3,5% de los miembros) los que han orquestado esa falsa información.3. Persiste la exigencia de que retiremos los recursos presentados en la Signatura Apostólica, esto presenta rasgos de fraude procesal y lesiona el derecho a la legítima defensa.4. Mons. Fernando Sebastián se ha rodeado como colaboradores inmediatos de quienes en estos últimos tres años han llevado adelante una campaña de graves calumnias contra la Asociación y miembros destacados de ella. En concreto, del P. Ángel Casabón y de D. Juan Antonio Perteguer Muñoz, sus familiares y conocidos: D. Carlos Martínez Encabo, D. Santiago Barco, D. Carlos Ros, Mercedes Barrio, María del Pino Perteguer, Manuela Perteguer… A D. Santiago Barco le ha dado plenos poderes notariales para actuar en su nombre.5. A pesar de que los bienes de Lumen Dei son privados (no son bienes eclesiásticos) y su administración corresponde a los mismos miembros, y se rigen por el derecho civil de cada nación, Mons. Fernando Sebastián ha solicitado su inscripción en el Ministerio de Justicia, en orden a poder tener bajo su tutela todo el patrimonio de la Asociación; ha intervenido las cuentas bancarias de nuestras sedes en España (incluidas las de las Residencias de Ancianos, donde entran las mensualidades de los residentes, que se rigen por un convenio privado con la Residencia. Como Mons. Sebastián se niega a pagar a los proveedores, éstos nos han retirado sus servicios y hemos tenido que recurrir a la caridad de la buena gente para cubrir las necesidades mínimas de alimentación de nuestros ancianos).Además nos imposibilita el pago a proveedores (hasta la fecha son 26 empresas), y no se cuenta ni con un mínimo para gastos ordinarios (los miembros estamos comiendo de lo que día a día nos regala la gente; en el Seminario están matando palomas, para aportar a la dieta un mínimo de carne).Todo sin previo aviso, sin darnos la oportunidad de aclarar puntos, de prever dificultades, de informar a los trabajadores, ancianos de las Residencias, etc. Provocando el consiguiente desconcierto y daño inmediato.6. Nos preocupa su interés por intervenir en los bienes de PRODEIN y de TESTIMONIO, siendo que se trata de instituciones meramente civiles.7. No llegamos a entender la intervención del Sr. Comisario en los bienes privados de la Unión Lumen Dei. El canon 318 dice que el Comisario obra “en nombre de la autoridad que lo designó”, por lo tanto en nombre de la autoridad de la Iglesia, como autoridad pública, no en nombre propio; en su caso sería en nombre de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica. Luego, si el nombramiento del Comisario fuera válido, obraría en nombre de la Iglesia, y por tanto esto mismo le coarta, por el mismo derecho, a intervenir en los bienes privados de la Unión Lumen Dei. En este sentido es clara la intención de la Congregación cuando en el decreto de nombramiento de Comisario se refiere a “la necesidad de una ayuda externa”. De modo que resulta contradictorio que Mons. Sebastián, se exprese diciendo: “El Comisario Pontificio interviene en el gobierno de Unión Lumen Dei no como un agente exterior a Lumen Dei, sino como Presidente General, con las mismas atribuciones y con los mismos derechos y limitaciones como lo han hecho anteriormente los otros Presidentes Generales”. Esto es paradójico. Según las Constituciones de Lumen Dei, aprobadas por la Iglesia, sólo puede ser Presidente General de Lumen Dei un miembro de Lumen Dei. De tal manera que ni el mismo Fundador, el P. Molina, pudo ser Presidente General ni tener poderes económicos sobre los bienes de Lumen Dei, mientras no fue miembro de Lumen Dei.Mons. Sebastián hasta el día de hoy no ha obtenido ningún título de capacidad jurídica sobre Lumen Dei ante las instancias civiles, sea de cara a la Dirección General de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia sea, –en referencia a los colegios– de cara a la Consejería de Educación de Madrid. Aún así, ha intervenido las cuentas bancarias y ha nombrado nuevas autoridades académicas en nuestros colegios, despidiendo a quienes no lo aceptaron como legítima autoridad.8. Ha dimitido, sin previo aviso y sin oír ni a los miembros ni a los Superiores dimitidos, a todos los superiores de Lumen Dei tanto Generales como Regionales y Zonales, a todos los Consejeros, Prefectos y Visitadores (unas 40 personas, todos formados y la mayoría elegidos por el mismo Fundador). Esta destitución masiva resulta infamante ya que presupone indignidad en ellos, con el agravante de que está supliendo estos cargos con quienes nos han calumniado (en Argentina ha nombrado a Inmaculada Llopis como su delegada); produce una quiebra en la transmisión del carisma fundacional y se quedan sin resolver multitud de asuntos graves, con la consiguiente paralización de la Asociación y sus obras apostólicas. En el caso de los miembros laicos de la Asociación que desempeñaban funciones laborales dentro de la Obra, al ser depuestos de sus cargos, son cesados en sus puestos de trabajo, con la grave injusticia social que eso lleva consigo.En el transcurso de estos últimos tres meses, la situación se ha complicado todavía más. Hacemos la enumeración, no para ser cargosos, sino porque necesitamos que conozcan las razones que, humildemente, creemos que no son baladíes:1. Nos desconcierta que ahora se pretenda silenciar la campaña de calumnias que fue el origen de todo el conflicto y que hemos venido padeciendo durante estos últimos tres años. Mons. Sebastián dice que nunca hubo tal cosa, antes al contrario, que es una ficción nuestra; sin embargo el P. Ángel Casabón afirmó a seis personas que todo empezó “por el abuso sexual de un sacerdote a seis hermanas de la Asociación”: acusación completamente calumniosa y no probada.2. Los miembros nos sentimos coaccionados por las medidas que están empleando el Sr. Comisario y sus colaboradores: “Si aceptamos al Comisario se acaban los problemas, pero si no, no cesarán las persecuciones”. Hemos recibido comunicaciones no oficiales y burofax con apelativos agresivos e hirientes y amenazas de denuncias ante la opinión pública. Algunos Miembros y sus familiares han sufrido amenazas de agresión por no aceptar al Comisario. A la Directora del Colegio de Hortaleza se le ha llegado a poner en la disyuntiva de que si aceptaba al Comisario “le cambiaría la vida” y tendrían seguridad de un futuro seguro con trabajo y casa. Al indicarle ella y su esposo a Mons. Sebastián que sólo querían defender la verdad y pedir lo justo, la respuesta de Monseñor fue el inmediato despido de su trabajo y expulsión de su vivienda en el mismo colegio.3. Desde el uno de septiembre vivimos una situación muy difícil en nuestro Colegio Santa María de la Asunción de Hortaleza (Madrid). El P. Ángel Casabón con otras personas entraron a la fuerza rompiendo cerraduras y tomaron posesión del inmueble. Se despidió a la Directora, profesores, y personal, por la única razón de apoyarnos. Se puso como responsables del Colegio a Manuela Perteguer como Jefe de Estudios, a María del Pino Perteguer como Delegada de Lumen Dei ante el Ministerio de Educación, a D. Carlos Ros y D. Carlos Martínez Encabo. Además se expulsó de manera violenta a las Hermanas que allí vivían.4. Tenemos amenaza de allanamiento de morada en nuestra Sede de Madrid.5. Nuestras cuentas bancarias han quedado al descubierto con el consecuente impago de los cargos domiciliados que nos llegan de los servicios ordinarios. Se ha hecho uso de los fondos privados de las cuentas de nuestra Residencia de Ancianos de Pallejá (Barcelona) para cubrir pagos domiciliados de otras cuentas de Lumen Dei. Se han aplicado ayudas para otros fines, sin respetar la voluntad de los donantes.6. Se ha intentado también cortar todas las líneas telefónicas y de ADSL de nuestra Sede Central de Madrid. Uno de sus colaboradores intervino la línea telefónica del domicilio privado de un miembro laico; interpelado por esta acción, dijo que lo hacía por orden del Comisario. Se dio de baja el servicio de telefonía móvil, sin previo aviso, dejando sin servicio telefónico a más de veinte personas.7. Han publicado graves calumnias en contra de los miembros de Lumen Dei y la gestión económica de la Asociación en los medios de comunicación de alcance global. Falsamente se ha afirmado que los responsables retiramos más de trescientos mil euros. Las pruebas demuestran la disminución de estos fondos como consecuencia de los cargos domiciliados que van llegando a las cuentas a lo largo del mes y que corresponden a gastos ordinarios (desde gastos de suministros hasta sueldos y obligaciones hipotecarias). El mismo Mons. Sebastián delante de una trabajadora reconoció que no se trataba de una apropiación indebida.También se ha dicho que todas nuestras cuentas estaban en números rojos. Podemos probar que, al cierre de julio de 2008, el total de las cuentas que lleva la Asociación arrojaba un saldo positivo.Igualmente se nos acusó de una deuda de seis millones de euros. Un 77 por ciento de ese dinero proviene de la adquisición de bienes capitalizables que, lejos de aminorar el patrimonio de la Institución, lo favorecen, y posibilitan el crecimiento de las actividades apostólicas de la Obra. Por otra parte es una deuda que se va amortizando en el tiempo y las cuotas van siendo pagadas.Lamentablemente nos parece que algo ya es irreparable: la fama de muchas personas calumniadas y vituperadas públicamente. El escándalo ante los medios de comunicación y ante la faz de la Iglesia en España es ya inevitable.Nos planteamos si realmente Mons. Fernando Sebastián conoce todo lo que se está diciendo y haciendo en su nombre. Daría la impresión de que realmente no han reparado en la gravedad de los hechos y la cantidad de personas que están siendo damnificadas por estas acciones: más de 700 alumnos de nuestros colegios de Madrid, aparte del personal docente y otros funcionarios; las muchas personas beneficiadas en nuestras misiones que no pueden ser ya atendidas al no tener la disposición de los bienes económicos; la imposibilidad de atender debidamente las Residencias de Ancianos; y no podemos dejar de mencionar que existen más de 650 miembros, algunos de ellos con deberes familiares y con muchos hijos, que están sufriendo lo indecible por toda esta campaña de persecuciones contra ellos; en Chile, por ejemplo, nuestros matrimonios misioneros se han visto en la necesidad de buscar diariamente el modo de conseguir los alimentos para cada día, para poder mantener a sus familias.Ante estos hechos, hemos solicitado nuevamente el efecto suspensivo del decreto de la Congregación y nos hemos visto obligados a solicitar medidas cautelares para que no se vendan propiedades de Lumen Dei (Se habla de la venta del Colegio Hispano Irlandés y que los compradores serían Jesús García, Mercedes Barrio, Luis Armijo y María del Pino Perteguer). Apelamos al c. 1496 para solicitar que se pongan bajo custodia nuestros bienes patrimoniales.Somos conscientes de que estas acusaciones que estamos haciendo son muy graves. Si fuesen falsas, faltaríamos al octavo mandamiento, a la justicia y a la caridad. Pero todo cuanto afirmamos lo podemos probar. Pedimos una instancia donde podamos justificar, punto por punto, todo cuanto aquí exponemos.Aun en la hipótesis de que estemos equivocados, las medidas que se han tomado parecen excesivas y causan graves daños, no sólo a nosotros sino a terceros. Hemos enviado centenares de cartas y pruebas a la Congregación y a la Signatura Apostólica.Muchos miembros temen seriamente por la continuidad del carisma fundacional en caso de que la Signatura Apostólica fallase en contra de nuestro recurso, teniendo en cuenta las personas que están asumiendo el gobierno de la Asociación y las medidas tan arbitrarias que están tomando, y se plantean la disyuntiva de pedir la baja de la Asociación. No se trata de rebeldía o capricho, sino de una seria objeción de conciencia. Como decía nuestro Padre Fundador: “La Unión Lumen Dei existe sólo mientras exista en espíritus vivos. Desaparecido el espíritu, ¿para qué conservar la letra muerta?”.Por último deseamos reiterar con total convicción nuestra completa adhesión a la Jerarquía de la Santa Madre Iglesia, en cuyo seno queremos vivir y morir a través de nuestra Unión Lumen Dei. Por esta razón hemos recurrido y continuaremos recurriendo con filial confianza a las instancias de esta Jerarquía, en orden a proteger los derechos que nos conciernen como fieles.

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